PARA CHILE LA SALA Y EL COMEDOR, Y PARA PERÚ EL CORRAL

martes, 28 de enero de 2014

























Por: Jorge Pereyra
El reciente fallo de la Corte de la Haya NO debería tener una significación de triunfalismo desmedido para ciertos sectores de la derecha política y mediática de nuestro país.

Observemos fríamente la importancia económica de las áreas marítimas que la Corte ha concedido a ambos países.

En la zona ganada por Perú (50 mil kilómetros cuadrados, aproximadamente) no hay evidencia de explotación en gran escala de recursos naturales, ni pesqueros, hidrobiológicos, ni de otro orden, a lo sumo existen ballenas y cachalotes. Además, la plataforma continental geológica en esa zona es muy reducida, y por lo tanto a las pocas millas ésta se hunde hasta las más grandes profundidades oceánicas.

Contrariamente a ello, en la zona marítima concedida a Chile, se mantiene el mecanismo del paralelo y éste se proyecta hasta las 80 millas contadas desde el Hito 1 hacia el oeste.

El fallo, en consecuencia, preserva de manera absoluta la gran riqueza pesquera y los derechos de pesca de Chile. En efecto, el fallo no afecta los derechos de explotación pesquera del país en dicha zona, y ese es un punto muy positivo que han saludado y subrayado nuestros vecinos del sur.

Ahora bien, el mar ganado por Perú es una “zona de economía exclusiva”, lo cual quiere decir que el Gobierno peruano está en la obligación de admitir en esas aguas el paso -sin permiso- de embarcaciones chilenas que vayan a alta mar, porque allí hay libertad de navegación. Las aeronaves también pueden pasar sin dificultad, porque hay libertad de sobrevuelo.

Humala y el oligopolio mediático de El Comercio hablan de un “fallo histórico” por el que Perú gana 50 mil km2. Incluyen en esa cifra el área del triángulo exterior que Chile nunca demandó ni cuestionó a la Corte porque es zona de alta mar de libre paso y navegación.

Los chilenos ya tienen los cielos peruanos, los puertos, los supermercados, grandes almacenes, farmacias, etc., y ahora han obtenido a perpetuidad la propiedad de la parte más rica de nuestro mar. De ello son culpables la derecha oligárquica empresarial y vendepatria, y también la derecha mediática.

Con razón brindaron con pisco en el set, Aldo M y Mónica Delta, apenas conocido el fallo. Los plumíferos derechistas son hábiles en transformar una derrota en victoria.

En resumen, y para decirlo en lenguaje popular, el fallo de la CIJ de la Haya entrega a Chile la sala y el comedor de la vivienda, y a Perú el corral. O, lo que es lo mismo: carnecita para Chile, gualdrapa para el Perú.



Si esta publicación fue de tu agrado puedes dejar tu comentario y/o compartirlo 






























0 comentarios:

Publicar un comentario